Donde antes había tinieblas ahora contemplo la luz.
1. Padre, finalmente estamos abriendo los ojos. 2 Tu santo mundo nos espera, pues por fin hemos recobrado la
visión y podemos ver. 3 Pensábamos que sufríamos. 4 Pero era que nos habíamos olvidado del Hijo que Tú
creaste. 5 Ahora vemos que las tinieblas son el producto de nuestra propia imaginación y que la luz está ahí
para que la contemplemos. 6 La visión de Cristo transforma las tinieblas en luz, pues el miedo no puede sino
desaparecer ante la llegada del Amor. 7 Que perdone hoy Tu santo mundo para poder contemplar su santidad
y entender que no es sino el reflejo de la mía.
2. Nuestro Amor nos espera conforme nos dirigimos a Él y, al mismo tiempo, marcha a nuestro lado mostrándonos
el camino. 2 No puede fracasar en nada. 3 Él es el fin que perseguimos, así como el medio por el que llegamos a
Él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario